Cómo cultivar judías o bien alubias

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Peculiaridades básicas

La judia es una planta herbácea anual correspondiente a la familia Fabaceae (leguminosas) y al género Phaseolus. Su nombre científico es Phaseolus vulgaris L. y procede del conjunto de naciones americano, específicamente de centro y sudamérica.

Aparte del nombre «judía», recibe otros en distintas países de lengua hispana. Poroto, frijol, habichuela, alubia, caraota son todos nombres que se refieren a exactamente la misma planta, aunque en algunas ocasiones se hacen distinciones según se dialogue de la vaina o bien del grano. Entre otras cosas, en España se acostumbra charlar de judías o bien judías verdes, en el momento en que se desea llevar a cabo referencia a la planta o bien a las vainas agradables de esta. En cambio, si se charla de alubias, se frecuenta comprender por los granos secos.

✪ Hojas

Como se puede ver en la foto de la cabecera, las hojas de la judía están dividas en tres foliolos con forma de punta de lanza o bien de peonza. Uno de se introduce en el desenlace del peciolo y los otros dos un tanto más atrás, de manera perpendicular al peciolo y opuestos entre .

 

✪ Flores

Las flores de la judía ―o bien poroto― están agrupadas en racimos que nacen de la axila de las hojas o bien en el radical del determinados tallos.

Tienen la posibilidad de ser de color blanco, rosado, violáceo o bien una mezcla de .

Hablamos de flores hermafroditas, oséa, que tienen tanto los órganos sexuales masculinos como los femeninos.

✪ Frutos

Son vainas aplanadas o bien cilíndricas que tienen la posibilidad de ser de distintos tamaños y colores, siendo el más recurrente el verde, y en cuyo interior están las semillas ―los granos. Se tienen la posibilidad de consumir tanto las vainas agradables como las semillas maduras.

Es considerable entender que tienen dentro algunas substancias tóxicas que desaparecen en el momento en que se cocinan.

Las semillas maduras y bien preservadas sostienen el poder de germinación a lo largo de unos 3 años. Si se congelan y después se siembran, unos meses después, además germinan aunque no conocemos cuánto tiempo tienen la posibilidad de guardar el poder germinativo en estas condiciones.

✪ Raíces

El eje central de la raíz ahonda poco en el suelo y sus ramificaciones son superficiales.

Mientras la planta se lleva a cabo, se marchan formando en sus raíces unos nódulos que tienen dentro bacterias fijadoras de nitrógeno. Esta fusión facilita a la judía capturar nitrógeno de la atmósfera y asimilarlo mediante las raíces. En el momento en que la planta muere, los nódulos ricos es nitrógeno que han quedado bajo tierra contribuirán a hacer mejor la fertilidad del suelo. Si se sepultan sutilmente los restos de la planta el efecto es aún mejor.

✪ Según el porte

✦ Judías de porte bajo o bien aniquila baja: hasta unos 40 cm de altura, son de producción más precoz mas menos productivas y no requieren tutores.

✦ Judías de porte prominente o bien de enrame: tienen la posibilidad de lograr más de 2 metros de altura, son más tardías mas considerablemente más productivas y requieren tutores para escalar por .

✪ Variedades

Variedades de judía de porte bajo y vainas llanas.

Variedades de judía de porte bajo y vainas cilíndricas.

Porte prominente o bien enrame y vainas lisas.

Porte prominente o bien enrame y vainas cilíndricas.

Hay considerablemente más variedades que no hemos contemplado en las tablas precedentes ya que no las podemos encontrar en venta por medio de internet.

Requerimientos edafoclimáticos

Hablamos de una planta sensible al frío que elige tiempos suaves y húmedos, en los que da los especiales desempeños. Tampoco se lleva a cabo bien en tiempos muy calurosos y secos a lo largo de los meses de verano.

✪ Temperatura

Para la germinación es requisito que la temperatura del suelo sea mayor a 10°C. Entre 10 y 15°C la nascencia frecuenta generarse en 8-10 días.

Aparentemente el desarrollo de la planta es máximo entre 18 y 30°C. No obstante, a lo largo de la floración y fructificación elige temperaturas de entre 15 y 25°C, en caso contrario se genera aborto floral y deformaciones en frutos.

Bajo 8°C detiene su desarrollo.

✪ Humedad

Una humedad ambiental alta le viene bien, en tanto que un exceso de humedad en el suelo daña su avance, manifestando síntomas de clorosis.

✪ Pisos

Los elige sueltos, sutilmente ácidos y ricos en potasio.

Detesta los pisos salinos ―es muy sensible a la salinidad― y en menor medida los arcillosos y los calizos.

Asociaciones y rotaciones

No es conveniente sembrarlas tras otras leguminosas como las habas o bien los guisantes y, desde luego, tampoco reiterar el cultivo de judías exactamente en el mismo sitio.

Es recomendable cultivarlas tras hortalizas rigurosos en nutrientes como las solanáceas (tomate, berenjena, pimiento) o bien las cucurbitáceas, así contribuirán recobrar la fertilidad del suelo. Mencionado lo anterior, hay que puntualizar que es recomendable añadir algo de abono abundante en nitrógeno al inicio del cultivo, en el momento en que los nódulos fijadores de nitrógeno aún no se han creado.

No es conveniente la asociación con las liliáceas (ajo, cebolla, puerro, etc.), ni con otras leguminosas.

ASOCIACIÓN DE CULTIVOS EN EL HUERTO

Consulta esto ahora que la judía no hay que cultivar cerca de ciertas hortalizas.

Manejo del cultivo

La judía no es un cultivo muy riguroso en relación a cuidados y frecuenta realizarse sin inconvenientes en la mayor parte de las ocasiones. Sin embargo, debemos hacer los trabajos convenientemente y a su tiempo, sabiendo lo que hacemos.

✪ Preparación del lote

Si está compactado o bien no es fértil va a haber que labrarlo para hacer mejor la composición, airearlo y abonarlo. Es recomendable llevarlo a cabo a lo largo del otoño o bien el invierno, en cualquier caso unos meses antes de la siembra, principalmente si se marcha a integrar estiércol o bien compost poco maduros.

Caso de que se vayan a cultivar en un bancal ―que no pisamos― y si no vamos a abonar de fondo, no necesitaremos trabajar la tierra. Eso sí, será favorable acolchar el bancal a lo largo del invierno a fin de que la lluvia no compacte la tierra.

Si se marcha a regar por medio de inundación, va a haber que llevar a cabo caballones y cultivar las judías en un atravieso en lo prominente de estos.

Tienes considerablemente más información sobre la preparación del lote para cultivar en este artículo.

✪ Abonado

Como ahora comentamos antes, es sustancial que la judía disponga de nitrógeno digerible al inicio del cultivo y hasta el momento en que la planta desarrolle nódulos fijadores y logre conseguirlo de la atmósfera. Por consiguiente, se puede añadir estiércol o bien compost maduros antes de la siembra o, si no están bien descompuestos, unos meses antes.

La aplicación de purines además puede ser una aceptable fuente de nitrógeno y en en el caso de que el suelo tenga mucha materia orgánica mas esté sin mineralizar (no digerible), se puede añadir cenizas de madera, que benefician dicho desarrollo.

El potasio es otro nutriente muy demandado por esta planta y que tenemos la posibilidad de dar, sencillamente y ecológica, agregando cenizas de madera a la tierra. Mas hay que tener precaución con la cantidad ahora que si nos pasamos podría tener secuelas no deseadas.

LA CENIZA COMO ABONO

Si aún no la usas lee este artículo, te sorprenderá que tan ventajosa es.

✪ Siembra

Se frecuenta llevar a cabo a golpes, depositando entre 2 y 4 semillas por golpe. Aunque menos recurrente, además se tienen la posibilidad de hacer semilleros en bandejas de alveolos, para después trasplantar las judías ahora con cepellón. El trasplante a raíz desviste proporciona muy pésimos desenlaces de esta forma que debemos descartarlo.

La época de siembra va a depender de las condiciones de cada sitio. Hay que aguardar a que pasen las heladas tardías y a que el suelo se ardiente un tanto, sembrando con tempero y en el momento en que observemos que no se aproximan lluvias profundas y prolongadas que podrían ocasionar la pudrición de las semillas.

CUÁNDO SE SIEMBRA LA JUDÍA VERDE

Recuerda leer esto y adivinar de lleno con las datas. Es sustancial!!

✪ Riego

La judía es un cultivo que necesita una humedad recurrente en el suelo, fundamentalmente desde poco antes de la floración ―desde la 4 semana.

Por consiguiente, en tiempos en los que las lluvias no sean recurrentes o bien los pisos se sequen con simplicidad, el riego es importante. En zonas húmedas, fundamentalmente si se siembran depresiones del lote o bien en el fondo de los vales, el riego no tiende a ser primordial.

El exceso de humedad le resulta muy amenazante, generando el amarilleamiento de las plantas.

✪ Control de adventicias

Es considerable vigilar el avance de las yerbas espontáneas que, a buen seguro, van a nacer de manera fuerte antes que las judías empiecen a asomar.

Antes de cultivar tenemos la posibilidad de hacer unos cuantos falsas siembras, mejorando y regando el lote que si hubiésemos sembrado. Las adventicias van a nacer rápidamente y tendremos la posibilidad de quitarlas con simplicidad quemando paja encima o bien escardando un día soleado. Tras la segunda falsa siembra no es conveniente regresar a eliminar el suelo, para no dejar expuestas novedosas semillas que volverían a nacer.

Cuando las judías empiezan a nacer ―antes no por que podríamos dañarlas sin percatarnos― deberemos hacer una tarea de bina o bien escarda para romper la costra que se haya podido conformar en el suelo y, de paso, remover las yerbas contendientes que hayan tomado la frontal.

Es conveniente usar una utilidad que profundice poco, como entre otras cosas un escardador manual, ya que en caso contrario volveríamos a traer semillas desde capas más profundas del suelo hacia la área dónde podrían germinar.

Cuando las judías desarrollan bastante masa foliar para contemplar el suelo, el inconveniente de las plantas contendientes pasa a un background, aunque si lo queremos, tenemos la posibilidad de hacer un acolchado orgánico cuando las plantas de judía alcancen unos 20 cm de altura, intentando de dejar un espacio sin contemplar cerca del tallo.

✪ Entutorado

En la situación de las judías de aniquila alta ―o bien enrame― deberemos disponer algún género de composición tutora que deje el guiado vertical de la planta.

Comúnmente, se acostumbraban a clavar palos o bien cañitas en el suelo, de cuando menos 2 metros de altura, y cerca de numerosas plantas de judía. Cuando las judías empezaban a anunciar los zarcillos, se les asistía a que entraran en contacto con el tutor. Desde ese instante, solas empezaban a subir dando vueltas cerca del palo.

En invernadero se acostumbran colgar cuerdas desde la composición de este, por las que se hace escalar a las judías.

Otra alternativa es usar una red o bien malla, ahora sea metálica o bien plástica, y asegurarla con postes tal y como si fuésemos a llevar a cabo una cerca. Las judías treparán por la red formando un decorativo y práctico muro verde.

Tiene la desventaja de que en el final de cultivo es difícil dividir la vegetación de la red. Determinados hortelanos recogen la red adjuntado con los restos del cultivo o bien lo queman todo en un montón.

Recolección

Las judías tienen que recolectarse en el momento en que la vaina está tierna, para evadir que se vuelva fibrosa y dura. Si observamos que la manera de los granos se marca por medio de la vaina ahora será bastante tarde, por consiguiente debemos llevarlo a cabo antes que esto ocurra.

Es preferible recolectarlas a media tarde, a fin de que no tengan rocío y evadiendo las horas de sobra calor. Tras cada recolección vamos a deber tener en cuenta el riego, salvo que la tierra ahora esté muy húmeda.

En cambio, si queremos cosechar los granos maduros, debemos dejar las vainas en la planta hasta el momento en que la aniquila se seque completamente. Solo entonces vamos a tener la seguridad de que los granos están secos y maduros. Observaremos que las vainas se vuelven de color amarillento y crujen en el momento en que las apretamos.

Es recomendable agarrar las vainas secas tras unos días radiantes, para confirmarnos de que perdieron la mayoría de la humedad. Si no nos encontramos seguros, tenemos la posibilidad de dejarlas oreándose en un espacio seco y ventilado a lo largo de bastantes días más. Solo entonces vamos a poder abrir las vainas y juntar los granos.

Conservación

Para la situación de las vainas agradables, han de ser congeladas para lograr gozar de a lo largo de los meses en los que el cultivo es imposible.

A fin de que se preserven bien hay que limpiarlas con un harapo ―no mojarlas― y meterlas en una bolsa de congelación.

Si ponemos numerosas bolsas se preservan mejor. Se tienen la posibilidad de congelar enteras aunque es más práctico partirlas primero a fin de que queden listas para la utilización.

Para la situación de grano seco, podríamos guardarlo sencillamente en un bote o bien bolsa herméticos y en un espacio fresco y seco.

Sin embargo, es más seguro almacenarlo en bolsas en el congelador, ya que si no lo congelamos y tiene dentro algún verme, en el momento en que las hayamos ido a usar es posible que estén la mayoría comidas.

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