Esquejes de laurel

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El laurel, de la misma manera que la mayor parte de las plantas, puede multiplicarse por esquejes, cortando una rama de la planta madre, se puede conseguir que emita raíces y empiece a medrar, dando sitio a un nuevo arbusto o bien árbol laurel.

Antes de seguir hay que tomar en cuenta una cosa: el esqueje será un calco de la planta madre, será genéticamente igual a y, por consiguiente, va a tener exactamente las mismas peculiaridades, fortalezas y debilidades. Si la planta madre no acababa de ajustarse a las condiciones del sitio, lo más posible es que el esqueje corra exactamente la misma suerte.

Mas observemos cuándo llevar a cabo esquejes de laurel, cómo y lo que requerimos para eso ―que es muy poco.

 

Para esquejar requerimos…

No bastante, mas si las próximas cosas:

 

Planta de laurel

Naturalmente necesitaremos una planta de laurel «madre» de cuyas ramas conseguiremos los esquejes. Sirve algún planta, siempre esté sana y que tengan un tamaño suficientemente grande para que se le logren recortar varias ramas sin ocasionarle un daño severo.

 

Tijera o bien navaja

Debe ser con la capacidad de recortar una rama de medio centímetro de diámetro. Sirve una tijera de podar, además una de cocina, si es robusta. En su defecto usaremos una navaja o bien cuchillo bien afilados.

 

Macetas

A pesar de que los esquejes se tienen la posibilidad de plantar de manera directa en el lote, ahora sea en el sitio definitivo o bien en uno temporal, lo mejor es usar macetas, ahora que nos dejarán vigilar mejor el desarrollo y las condiciones de enraizamiento y, si es requisito, tenemos la posibilidad de moverlas.

Por consiguiente, para hacer el esqueje en macetas, necesitaremos que estas tengan cuando menos 10 cm de hondura, y si es más mejor. Y con respecto al diámetro, si son pequeñas deberemos poner un solo esqueje en todos y cada una, en tanto que si son mayores vamos a poder plantar dos, tres, 4, etc. en todos y cada una, mientras que quede espacio entre uno y otro.

Si no poseemos macetas, tenemos la posibilidad de volver a usar algún envase que se preste para eso. Eso sí, deberemos hacer orificios en su base a fin de que logre salir el agua.

 

Sustrato

Necesitaremos un sustrato que sea con la capacidad de retener una aceptable proporción de humedad, que deje el drenaje del agua de riego y que sea lo más estéril viable. No es buena iniciativa usar compost ya que puede contener patógenos y lo más posible es que el esqueje sea infectado por hongos o bien bacterias y muera.

Hay sustratos en el mercado concebidos para este fin, mas si no tenemos ganas o bien no tenemos la posibilidad de adquirirlo, tenemos la posibilidad de elaborar uno.

Opción 1: 50% de fibra de coco o bien turba + 50% perlita o bien vermiculita.

Opción 2: 50% de arena fina (hay que lavarla) + 50% papel absorbente triturado o bien en bolas (esta alternativa necesita varios cuidados).

Como última opción, siempre tenemos la posibilidad de usar tierra corriente, que aunque no es lo óptimo puede trabajar. Vamos a tratar de tomarla de un espacio alto a fin de que esté lo más seca viable y vamos a hacer una prueba para corroborar que drena bien el agua ―sencillamente llenando una maceta y regando, debe filtrarse sin inconvenientes―.

 

Hormonas de enraizamiento

Se tienen la posibilidad de usar hormonas tanto en forma líquida como en polvo y, aunque asisten al esqueje de laurel a anunciar raíces más rápidamente, no son rigurosamente primordiales.

En un caso así no las emplearemos ya que si el esquejado se hace convenientemente no van a ser primordiales.

 

Haciendo el esqueje punto por punto

➊ Lo primero que vamos a hacer es recortar las ramas de laurel de la planta madre.

Escogeremos ramas laterales que sean rectas y cuya madera sea joven. Lo entenderemos por que la corteza tiene un color rojizo refulgente y no tienden a ser más gruesas que un lápiz.

Vamos a cortar desde el radical de la rama a unos 20 o bien 25 cm.

➋ Una vez poseemos las ramas para los esquejes, les quitaremos las hojas inferiores y las superiores, dejando únicamente 2 o bien 3 cerca de la punta de la rama.

Las hojas se tienen la posibilidad de arrancar tirando con los dedos, no es requisito cortarlas.

Si observamos que los esquejes están sucios los lavamos con agua sin cloro.

➌ Ahora, cortamos otra vez el leño de los esquejes por la parte de abajo a fin de que nos queden de unos 20 cm de longitud.

El corte lo realizaremos precisamente 1 cm bajo una yema.

➍ Dejamos los esquejes a un lado y llenamos las macetas con el sustrato que tengamos a mano.

Ahora enseñamos cuáles se tienen la posibilidad de usar y cuáles son más recomendables.

Combinamos bien el sustrato antes de atestar las macetas con exactamente el mismo.

Si el sustrato estuviese seco le agregamos agua para humedecerlo.

➎ Con un lápiz, palo o bien semejante, hacemos un hoyo en el sustrato y también ingresamos el esqueje sin que la una parte de por debajo de este toque el fondo de la maceta.

Repetimos el desarrollo con todos y cada uno de los esquejes de laurel hasta el momento en que acabemos. Ahora enseñamos que se tienen la posibilidad de poner uno o bien numerosos por maceta según el tamaño que tenga esta, intentando de que quede espacio entre unos y otros.

➏ Con los dedos, acercamos el sustrato al leño del esqueje para tapar el hueco que pudiese quedar y regamos a fin de que se asiente la tierra.

No es requisito añadir tanta agua como en el momento en que trasplantamos una planta. Si hemos humectado el sustrato antes va a bastar con utilizar precisamente 5 mm de espesor de agua sobre la maceta.

➐ Llevamos las macetas a un sitio con temperatura interesante (20 – 26°C), sin corrientes de aire y que reciba buena luz mas jamás sol directo, fundamentalmente en tiempos muy radiantes.

Si al temperatura es baja, los esquejes de laurel precisarán más tiempo para enraizar.

El sol y el viento evaporan mucha agua de las hojas de los esquejes y como estos no tienen raíces se tienen la posibilidad de secar y fallecer. Una solución para evadir el efecto desecante del viento es contemplar los esquejes con una bolsa de plástico transparente.

En el caso de no poder evadir el sol directo, pondremos una malla de sombreo de manera que realice de sombrilla translúcida para los esquejes. Deja pasar luz mas la mitiga bastante. Si no poseemos malla de sombreo o bien no la deseamos adquirir, tenemos la posibilidad de usar un saco de rafia sintética blanca, de los que acostumbran contener grano, harina, etc.

CUIDADOS DEL LAUREL

Aquí te enseñamos cómo tienes que proteger el laurel a fin de que no fracase.

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