Injertar castaños

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Causas para injertar

Ahora observaremos como con este árbol las causas en pos del injerto son poderosísimas, salvo que se tenga el castaño con objetivos estéticos, botánicos, madereros o bien de otro tipo diferente a la producción de castañas.

 

Entrada en producción más precoz

➽ Dos castaños logrados desde semilla.

Esta se encuentra dentro de las virtudes más enormes de hacer injertos en castaños. Si no se injertan, estos árboles tienen una extendida etapa juvenil, a lo largo de la que su energía se enfoca en desarrollar las raíces, leño y ramas, y hasta el momento en que no superen esta etapa, no va a haber floración, y por consiguiente, tampoco frutos.

¿Por qué razón con el injerto se gana tanto tiempo? Ya que sencillamente porque la parte injertada frecuenta seguir de un árbol adulto que está en medio de una producción, y como esa parte ―el injerto― será la que desarrolle toda la copa del nuevo castaño, va a estar en condiciones de florecer en relación alcance un mínimo avance.

 

Propagación de variedades específicas

Algún castaño nacido desde semilla generará frutos en algún momento, mas ¿cómo entender como será su calidad?

Debemos dejar claro que no en todos los casos las castañas de una diversidad específica serán superiores que las que puede ocasionar un árbol «bravío» (nacido de semilla). Ya que todos y cada uno de los árboles nacidos desde una semilla tienen una genética singular y diferente de algún otro, el azar puede lograr que brote un ejemplar con increíbles frutos, inclusive superiores que los de algún otra diversidad popular.

Mencionado lo anterior, ya que el castaño tarda bastantes años en ingresar en producción, no es nada práctico aguardar tanto tiempo para por último corroborar que el ejemplar genera castañas de baja calidad.

Es por ello que el injerto de una diversidad especial da tantas garantías. Se va a saber de seguro como será la calidad de las castañas.

 

Resistencia a patologías

En un caso así lo que acostumbra proveer la resistencia es el patrón, oséa la parte que está bajo el punto de injerto. Parte del leño y las raíces forman parte a este árbol fuerte, sobre el que después se injerta la diversidad que más interese.

Se ve ser un hecho comprobado que el injerto del castaño común (Castanea sativa) sobre patrón de castaño japonés (Castanea crenata), lo realiza más fuerte a la patología de la tinta.

 

Cuándo injertar

En el norte de España, una región de cultivo clásico del castaño, siempre se acostumbra injertar en castaño en el momento en que la savia del árbol empieza a desplazarse en primavera, mas posiblemente además resulte el injerto más temprano, en el momento en que la savia aún no fluye.

 

Sin movimiento de savia

En dependencia del tiempo del sitio, la savia del castaño puede iniciar a fluir más próximamente o bien después. Puede llevarlo a cabo tan temprano como en el mes de marzo (o bien inclusive antes) o bien tan tarde como en el mes de mayo (o bien inclusive junio)

Ya que o sea como no decir nada, lo destacado es siempre preguntar a las gentes del sitio. Es muy posible que sepan en que instante se acostumbra encender el árbol tras el invierno.

Hay que tomar en cuenta que en tiempos fríos será más tardía que en tiempos cálidos. Además que si se opta por formas de injerto sin movimiento de savia, es preferible efectuarlas antes de el árbol se active, por aquello de que no puede generarse la unión injerto-patrón si el árbol no está activo.

 

Con movimiento de savia

Hemos visto que es difícil entender en el momento en que injertar si se quiere llevarlo a cabo por medio de técnicas que necesitan que la savia no se mueva, o bien lo que es semejante, que la corteza no se desprenda de la madera.

Ya que bien, si lo que se quiere es usar formas de injerto que precisan que la corteza se logre dividir, es muy fácil saber el instante correcto en que esto sucede, sencillamente realizando comprobaciones periódicas en el campo.

Para eso solo hay que encontrar una rama joven de castaño ―preferentemente un chupón o bien sierpe― y recortar un pequeño trozo de . Con unos 5 cm basta para hacer la comprobación.

Si el corte se ejecuta con una navaja o bien tijera de podar, ahora se puede intuir si hay movimiento de savia solo con ver el filo del utensilio. En el momento en que este se tiñe de un color azulado, es que se ha manchado de savia.

Mas para estar más seguros, es conveniente frotar la corteza del trozo de rama con el mango de la navaja o bien con otro objeto de área lisa y redondeada. Hay que apretar la corteza mientras se desliza el objeto hacia los extremos del trozo de rama.

Hecho esto cerca de toda la área, se ejecuta un corte longitudinal en la corteza y se procura despegar esta. Si se logra fácilmente, es que hay buen movimiento de savia, y que por consiguiente, se tienen la posibilidad de entrenar los injertos que corresponden.

 

Compatibilidad

De entrada el injerto solo es completamente coincidente con otras especies del género Castanea, como el castaño japonés, los castaños chinos (numerosas especies) y el americano.

Mencionado lo anterior, hay determinados ejemplos de castaños injertados sobre árboles de otros géneros, como el popular castaño de la carretera de Torrox, en el término municipal de Cómpeta (Málaga – España), que está injertado sobre un ejemplar de alcornoque (Quercus suber), correspondiente a exactamente la misma familia botánica que el castaño, la de las fagáceas.

Bastante gente han intentado el injerto de castaño sobre encina (Quercus ilex), mas más allá de poder la unión en un primer instante, unos años después ―como muy tarde― el ensayo fracasa, por lo general con la desaparición de la encina primero y después obligatoriamente la del castaño.

Por último nombrar que el usuario quipar, del foro de discusión infojardín, cuenta como logró hacer un injerto múltiple encina-alcornoque-castaño, realizando el alcornoque de puente entre la encina y el castaño, progresando de forma previsible la compatibilidad entre los dos.

 

Técnicas de injerto en castaño

Teóricamente se podría usar prácticamente cualquiera de las muchas técnicas de injerto accesibles, mas la situacion del castaño es muy especial.

Este árbol es claramente difícil de injertar exitosamente, salvo que se empleen algunas costumbres más convenientes y el trámite se realice con sumo precaución y sabiendo lo que se hace.

Esto por lo general piensa que solo esas personas con vivencia en el injerto van a estar en condiciones de hacer la operación con garantías. Esto no significa que no logre llevarlo a cabo algún persona que se haya informado convenientemente y sea habilidosa con la navaja, y con las manos.

 

Fiables

Charlemos aquí de mi vivencia personal con el injerto de este árbol.

He de decir primero que he llevado a cabo cientos injertos en multitud de árboles frutales, la mayoria de las veces de manera exitosa, y también en otros ornamentales de los que no tenía información sobre esto, como en la situacion de acebo, y han resultado de todas formas.

Mas el del castaño supuso un considerable reto para mi, hasta el momento en que en el final pude conseguirlo.

 

Injerto de canutillo con tiras

Esta es la modalidad que me ha funcionado y que sugiero, mas no solo porque haya sido la que me dió resultado a mi, sino más bien porque es la más usada en extensas zonas de tradición castañera.

Debe hacerse en primavera en el momento en que la savia de castaño está en movimiento, mas antes que aparezcan las hojas. Como hemos visto ahora más arriba, el instante exacto es dependiente del tiempo de cada sitio, por lo cual hay que determinarlo de manera en fase de prueba o bien preguntando a la población local.

 

✦ Trámite

➊ Seleccionar las varetas o bien púas.

Deben seguir de un castaño adulto de la diversidad que interese extender, y ser de madera joven, oséa, crecidas el año previo.

Los chupones que se muestran en la base de ramas que fueron podadas son una buenísima opción.

Atrae que sean ramas llanas, sin ramificaciones, y de entrenudos largos, y de un diámetro semejante a la región del patrón que se marcha a injertar.

➋ Recortar el patrón.

Si hablamos de un castaño joven ―sin ramificaciones― el injerto se efectuará de manera directa en el tallo, para lo cuál va a deber cortarse a la altura donde el diámetro sea semejante al de la región central de ciertas varetas agarradas en el paso previo.

En cambio, si el patrón es un castaño de sobra de un año y que ahora tiene ramas, entonces va a haber que hacer el injerto en algún chupón que logre tener el árbol. Para beneficiar la aparición de estos chupones especiales para recibir el injerto, es muy atrayente recortar el leño del castaño o bien alguna rama primordial el año previo.

Es primordial comprender que el patrón debe ser un tallo joven (del año previo), film y desprovisto de ramas. Y desde luego, que el diámetro en su parte central sea semejante al de ciertas varetas recogidas.

➌ Hacer cortes verticales en la corteza del patrón.

Con la navaja, se hacen numerosos cortes verticales cerca del tallo, justo bajo la región donde se ha cortado el patrón.

La separación entre los cortes debe ser semejante, tal y como si estuviésemos partiendo una pizza, y de la misma manera que en esta, es ideal que sean 8 incisiones.

Por último, se tira levemente de las tiras de corteza hacia abajo para dejar al descubierto unos centímetros de madera del patrón.

➍ Obtener un cilindro de corteza de una púa o bien vareta.

Lo primero es fijarse en el diámetro de la madera del patrón en la región donde se ha separado la corteza, y buscar una vareta con un diámetro un tanto más abultado, ahora que sino más bien puede pasar que el cilindro extraído no entre en el tocón del patrón.

Posiblemente no se acierte a la primera, por lo cual resulta conveniente hacer numerosos intentos hasta ofrecer con el cilindro que mejor se ajuste a la madera del patrón mas que quede un tanto holgado.

Sugiero recortar ―con tijera de podar― la vareta comenzando por la punta, de manera que se logre ver a fácil vista la madera de esta. Esto va a hacer más fácil contrastar el diámetro de la madera del patrón con el de la vareta.

Una vez se llega a la región correcta de la vareta, se ejecuta un corte cerca de la corteza, de manera que entre en corte y el radical de la púa queden cuando menos 4 centímetros. Desde luego debe haber cuando menos una yema en esos 4 cm y mejor si está cerca del centro.

Lo siguiente es frotar con el mango de la navaja, o bien con otro objeto redondeado y liso, la corteza del cilindro ―ejercitando alguna presión― a fin de que esta logre despegarse más fácilmente de la madera.

En el momento en que está ya lista, sencillamente rotando el cilindro con los dedos se liberará de la madera y se va a poder obtener.

➎ Ingresar el cilindro en el leño del patrón.

Acatando siempre la situación original del cilindro ―la una parte de arriba hacia arriba y la de abajo hacia abajo―, se introduce este en el trozo de madera desviste que quedó en el patrón al retraer las tiras de corteza.

Debe ingresar con simplicidad mas tampoco queda muy holgado. Ahora observaremos por qué razón.

➏ Mover el cilindro mientras se bajan las tiras de corteza.

Lógicamente, el cilindro de corteza debe quedar firmemente unido a la madera del patrón, para lo que va a haber que llevarlo a cabo descender por el tallo. No debe girar mientras desciende.

Como la madera del tallo del patrón irá creciendo de espesor mientras se baja, el cilindro de corteza cada vez va a estar más apretado.

Mientras va siendo más difícil empujarlo, significa que nos nos encontramos aproximando al sitio definitivo que ocupará, y por consiguiente, en este momento es primordial mover las tiras de corteza de a poco, con la meta de que en el momento en que no se logre desplazar más el cilindro, este quede en contacto íntimo con la corteza del patrón, justo en la base de las tiras.

➐ Atar la región del injerto y recortar el sobrante del patrón.

Cuando el canutillo de corteza está firmemente ceñido a la madera del patrón, y su radical inferior quedó introducido en la base de las tiras de corteza, es hora de rematar la operación.

Determinados injertadores dejan el injerto sin atar ni sellar en modo alguno (solo cortan el sobrante de las tiras), otros cubren el canutillo con las tiras de corteza y las anudan al tallo sobre el injerto, otros cubren la región con cinta para injertos y determinados agregan además pasta cicatrizante (muy ventajosa en ocasiones).

Es muy común la primera modalidad entre injertadores de determinada edad, y he podido corroborar como el injerto tiene éxito, de este modo que puede ser una aceptable opción. Determinados solo anudan el injerto sutilmente donde empiezan las tiras de corteza, de manera previsible a fin de que no se desgarren hacia abajo.

he experimentado con numerosas de estas terminaciones de injerto, mas por último la que mejor resultado me dió fué esta:

– Recortar las tiras de corteza 1 cm sobre la base del canutillo y atar con cinta desde unos 3 cm bajo el injerto hasta llegar a contemplar totalmente el sobrante de las tiras, oséa, 1 cm sobre el canutillo, mas siempre bajo la yema.

En el vídeo que hace aparición ahora puedes observar como este veterano injerta un castaño por medio de esta técnica.

 

Inciertas

Se tienen la posibilidad de hallar rebosantes referencias en la red y en otras publicaciones sobre injertos alternos en el castaño.

Más allá de que se asegura que son formas válidas ―y es posible que lo sean―, debo de decir que he experimentado con ciertas de y no he tenido éxito. Es verdad que son realmente útiles en la mayor parte de los árboles frutales, mas tengo serias inquietudes de que se logren utilizar al castaño con garantías, cuando menos sin entendimientos concretos ajustables para la situacion del castaño.

Dos de estos injertos son el de corona y el de hendidura, los dos son injertos de púa que se hacen en el momento en que el árbol está cercano a salir de su pausa invernal.

Por otro lado se se refiere además a determinados injertos de yema ―a una parte del explicado más arriba― que se tienen la posibilidad de utilizar a este árbol. Es la situacion del injerto de parche, el de escudete o bien el de canutillo habitual. Este último hace aparición ―adjuntado con el de canutillo en tiras y antes que este― en el libro ⓘ INJERTO DE TODOS LOS ÁRBOLES Y ARBUSTOS, de Jean-Yves Prat y Denis Retournard, 2008 Ediciones Omega.

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